Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A una breve escapada desde la ciudad, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://rajantnej848360.bloggerchest.com/40417831/la-sabana-dorada-el-encanto-de-las-propiedades-campestres-de-cundinamarca